viernes, 11 de septiembre de 2020

Nosotros en la luna, Alice Kellen

TÍTULO: NOSOTROS EN LA LUNA
AUTORA: ALICE KELLEN

Una noche en París. Dos caminos entrelazándose. No hay nada más eterno que un encuentro fugaz. 

Cuando Rhys y Ginger se conocen en las calles de la ciudad de la luz, no imaginan que sus vidas se unirán para siempre, a pesar de la distancia y de que no puedan ser más diferentes. Ella vive en Londres y a veces se siente tan perdida que se ha olvidado hasta de sus propios sueños. Él es incapaz de quedarse quieto en ningún lugar y cree saber quién es. Y cada noche su amistad crece entre emails llenos de confidencias, dudas e inquietudes. Pero ¿qué ocurre cuando el paso del tiempo pone a prueba su relación? ¿Es posible colgarse de la luna junto a otra persona sin poner en riesgo el corazón?

Una historia sobre el amor, el destino y la búsqueda de uno mismo. Porque a veces, solo hace falta mirar la luna para sentirte cerca de otra persona.

(Fuente: Planeta de libros Ficha técnica completa aquí)

OPINIÓN PERSONAL

Un libro que lo tenía todo para gustarme y, sin embargo, no me ha convencido. De Alice Kellen yo había leído "El día que dejó de nevar en Alaska" (reseña aquí), una historia que disfruté bastante (no la amé totalmente, pero tuve claro que le daría otra oportunidad a la autora) y Carme, administradora del blog "A la luz de las velas" y fan absoluta de Alice Kellen, me tentó con sus comentarios sobre "Nosotros en la luna" (su fantástica reseña la podéis ver aquí). Lamentablemente, debo confesar que la lectura no me ha dejado tan satisfecha como a ella, pero al menos no me ha resultado soporífera (yo sé que tú me perdonas, Carme, además, sabes que tengo debilidad por tus reseñas y que me seguirás tentando y haciendo temblar mi lista de lecturas pendientes xD). Dicho esto, comienzo ya a comentar en detalle esta novela...

INSTALOVE. UN GRAN INSTALOVE. Eso es lo que mejor define el inicio de esta novela. Yo quería que el primer encuentro entre Ginger y Rhys, los protagonistas, me emocionara o me sacara una sonrisa, pero más bien lo que hizo fue dejarme una expresión de estupefacción. A Ginger la ha dejado su novio y, por impulso, se ha largado a París a pasar unas horas (ella vive en Reino Unido). Cuando tiene problemas para sacar unos billetes de una máquina del metro, aparece Rhys y, así como así, deciden irse de paseo juntos y pasar la noche al apartamento de él (no tengáis la mente sucia, van solo a dormir). Decidme si esto es total y absolutamente normal, ya que debe de ser que yo soy la aguafiestas mayor del reino y ni de broma me largaría al piso de un desconocido ni me pondría a ver la ciudad con él solo porque se haya ofrecido a ayudarme a sacar un dichoso billete de metro. Que sí, que de alguna manera tienes que conocer a alguien, pero a mí lo que no me cuadra es que, en mitad de la noche, te pongas a recorrer una ciudad que no conoces con cualquiera. Como mínimo, tómate un café o algo antes con esa persona y así al menos podrás justificar que surja una confianza repentina. No pasan ni 24 horas juntos, pero parece ser que ese encuentro marca sus vidas y deciden seguir en contacto por email tras el regreso de ella a Londres...

A mí me cuesta muchísimo conectar con una historia cuando ésta me chirría desde el principio. No me parece ni un poquito creíble que alguien se ponga en plan cursi y a decir que la otra persona es super especial cuando apenas la conoce desde hace 10 minutos (vale, Rhys y Ginger pasan más de 10 minutos juntos, pero, teniendo en cuenta que duermen durante unas horas, conociéndose de verdad no están mucho tiempo). En cierto modo, este instalove tan cantoso me recordó al de "La luz que perdimos" (reseña aquí), ya que ahí también surgían rápido los sentimientos y se hablaba de un cambio monumental en la vida de los protagonistas gracias a un encuentro (y hasta se parecían en las actitudes). Además, no os creáis que el poco tiempo que Rhys y Ginger pasan juntos en París es descrito de un modo extenso: mini charlas, embelesamiento, conversación sobre lo perdidos que están en la vida, despedida dolorosa y listo.

Tras ese comienzo en el que no me convenció nada de lo que se contaba, la novela inició una pequeña remontada. Nos os voy a decir que empecé a sonreír y que me quedé encandilada con el rumbo que fue tomando todo, pero digamos que vi que lo peor ya había pasado.

Rhys y Ginger se comunican bastante vía email, así que las páginas en ese formato se convierten en algo habitual y la lectura se agiliza. En los primeros correos electrónicos, ciertas preguntitas de él me parecían muy atrevidas teniendo en cuenta lo poco que se conocían SPOILER yo lo siento, pero si un tío al que conocí solo durante un par de horas me pregunta sobre mi vida sexual y sobre si me dedico a masturbarme, pues comenzaría a plantearme si me he topado con un pervertido FIN DEL SPOILER, pero tal vez yo soy muy mojigata (y que conste que Ginger no es que fuera la representación de la extroversión como para tomárselo tan bien). No sé, supongo que dependerá del carácter de cada persona, pero, aunque se intenta mantener un tono bromista en las conversaciones, a mí me resultó surrealista.

Dejando eso de lado, cuando Ginger y Rhys llevan varios meses hablando, sí que se ve cierta naturalidad en cómo van narrando su día a día y en cómo se van contando sus inquietudes. Eché en falta que los correos electrónicos estuvieran fechados, ya que la autora nos obliga a depender de que los protagonistas mencionen alguna festividad o frases del tipo "han pasado x semanas/días/meses desde que hablamos" para que podamos tener claro cuánto tiempo ha transcurrido desde que Ginger y Rhys se conocieron o cuánto tiempo ha pasado desde que se escribieron por última vez. No califico como un error garrafal que esto fuera así, pero sí que lo considero un detalle mejorable.

Tanto Ginger como Rhys tienen cosas buenas y cosas malas. Rhys es impulsivo y no quiere una existencia "normal", a él le gusta arriesgar y estar de un lado para otro sin atarse a nadie ni a nada. Desde mi punto de vista, ésta era una actitud respetable, pues veo bien que cada cual elija cómo vivir su vida. Además, es inevitable sentir cierta empatía con algunas reflexiones sobre lo difícil que es en determinadas ocasiones averiguar lo que queremos. Lo que no me hacía tanta gracia era su forma de menospreciar el hecho de que Ginger quisiera cierta estabilidad y no le gustara tomar decisiones locas. Me agradaba el Rhys que la animaba y que sabía bromear y ser sincero con ella, pero no el que daba a entender que sus decisiones eran malas solo por ser predecibles.

En cuanto a Ginger, ella es muy formal e intenta seguir el camino para el que la han preparado. Su padre tiene una empresa y está esperando a que ella se gradúe en la universidad para que comience a trabajar con él, pero Ginger no tiene muy claro que eso la vaya a hacer feliz. En ese sentido, veía bien que Rhys la animara a reflexionar sobre qué tipo de trabajo amaría ella. Ginger es bastante coherente consigo misma y es interesante observar cómo va intentando luchar poco a poco por lo que desea. Sin embargo, en la recta final, considero que la autora se cargó al personaje haciendo que tomara unas decisiones que no tenían sentido SPOILER ¿eso de quedarse embaraza de James a qué venía? Que me explique alguien esa decisión de querer ser madre con alguien con quien llevaba unos meses (y a quien ella sabía que no amaba) y más cuando por fin podía centrarse en un proyecto empresarial que amaba. Si hubiera sido un desliz, pues me lo hubiera tragado más que el hecho de que ella dijera que lo hizo a propósito. FIN DEL SPOILER.

Respecto a la relación entre Ginger y Rhys, siento decir que que no me creí en ningún momento el romance. Como mencioné anteriormente, la base de ese amor es muy débil y el desarrollo es cuestionable. Que nadie se ofenda, esto es cuestión de percepciones, pero lo que yo vi es una amistad que, a pesar de sus altibajos, parecía hacer casi siempre feliz a las dos partes.

Los altibajos son provocados sobre todo por las explosiones de Rhys y sus emails escritos sin pensar. No entraré en detalles, pero la rencorosa que hay en mí no hubiera sido tan benevolente como Ginger. Puedes tener un momento en el que estás de mala hostia y digas algo que no debes, pero me daba la impresión de que a Rhys se le iba la mano escribiendo cosas que sabía que le iban a hacer mucho daño a Ginger.

En todo caso, como ella aceptaba hacer borrón y cuenta nueva, pues también tenía su parte de culpa en luego volverse a decepcionar con él.

El desenlace fue más o menos lo esperado, lo peor fue que hubieron algunas situaciones que se alargaron más de la cuenta y, sin embargo, otros dramas se zanjaron de golpe. Hubo algo en concreto que vi resolverse de un modo muy utópico, pero supongo que nunca fue intención de la autora ahondar de verdad en ese asunto. Se lo podría haber ahorrado totalmente a lo largo del libro y hubiera dado igual. Me refiero a SPOILER el consumo de drogas y alcohol por parte de Rhys FIN DEL SPOILER.

Como la manera de escribir de Alice Kellen es fluida y de ves en cuando te mete reflexiones bonitas o interesantes, al menos la lectura no llega a ser aburrida en ningún momento. Hay instantes de estancamiento en los que estamos rizando el rizo viendo a los protagonistas renunciar a su presunta felicidad sin que realmente hayan razones para ello, pero al menos la cosa fluye y los emails o escenas siguen avanzando rápido.

Como positivo también destacaría que no tenemos que aguantar a personajes secundarios que solo sirvan para rellenar, vemos solo a aquellos que en x momento son importantes para Rhys y Ginger, y cumplen su papel sin necesidad de ocupar más páginas de las necesarias.

Si buscáis una lectura para pasar el rato, ésta no está mal, pero para mí ha sido simplemente "aceptable". No me desagrada cómo escribe la autora, pero no he conectado con cómo ha desarrollado la historia y creo que se tenía que haber trabajado más la base y determinados temas. Que nadie se lo tome a mal, yo sé que este libro tiene una gran cantidad de reseñas positivas y eso me parece genial, lo que pasa es que no os puedo mentir y deciros que a mí me ha dejado huella.

Valoración del libro: 4/10 "Una historia que falla sobre todo por el tremendo instalove que nos plantea. Con una base tan poco creíble, cuesta bastante conectar con los sentimientos de los protagonistas, aunque luego hay una ligera remontada y al menos sí que se les nota cierta complicidad. Muchas páginas se centran en mostrar correos electrónicos entre ellos, así que eso también aligera de forma considerable la lectura. No me disgusta el estilo narrativo de la autora, pero creo que en esta novela le faltó desarrollar mejor determinados aspectos".

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.

sábado, 5 de septiembre de 2020

La desaparición de Stephanie Mailer, Joël Dicker

 TÍTULO: LA DESAPARICIÓN DE STEPHANIE MAILER
TÍTULO ORIGINAL: LA DISPARITION DE STEPHANIE MAILER
AUTOR: JOËL DICKER

La noche del 30 de julio de 1994, la apacible población de Orphea, en la región de los Hamptons, asiste a la gran apertura del festival de teatro. Pero el alcalde se retrasa... 

Mientras tanto, un hombre recorre las calles vacías buscando a su mujer, hasta hallar su cadáver ante la casa del alcalde. Dentro, toda la familia ha sido asesinada.

Jesse Rosenberg y Derek Scott, dos jóvenes y brillantes policías de Nueva York, resuelven el caso. Pero veinte años más tarde, en la ceremonia de despedida de la policía a Rosenberg, la periodista Stephanie Mailer lo afronta: asegura que Dereck y Jesse se equivocaron de asesino a pesar de que la prueba estaba delante de sus ojos, y afirma poseer información clave. Días después, desaparece.

Así se inicia este colosal thriller, que avanza en el pasado y el presente a ritmo vertiginoso, sumando tramas, personajes, sorpresas y vueltas de tuerca, sacudiendo y precipitando al lector sin freno posible hacia el inesperado e inolvidable desenlace.

(Fuente: Me gusta leer Ficha técnica completa aquí)

OPINIÓN PERSONAL

Dicker ha logrado volver a atraparme y a dejarme fascinada por su forma de crear y desarrollar una historia. Yo a este autor lo amé con "La verdad sobre el caso Harry Quebert" (reseña aquí), pero luego leí otras dos novelas suyas ("El libro de los Baltimore" (mi reseña en el blog la podéis ver aquí) y "El enigma de la habitación 622" (me frustró tanto que me limité a reseñarlo en Goodreads, podéis ver mi opinión aquí)) y perdí un poco la fe en él. Decidí que le daría una última oportunidad con "La desaparición de Stephanie Mailer" a ver si, a diferencia de los dos libros que no me gustaron, aquí le veía un propósito a la historia. Y sí, vaya que si lo vi, éste es un thriller magistralmente tejido en el que ningún dato es irrelevante y en el que cada personaje, por pequeña que sea su presencia, tiene algo importante que aportar.

2004. Jesse Rosenberg está a punto de dejar la policía. Ni siquiera ha llegado a la edad de jubilación, pero a pesar de ser un agente reconocido por todos los éxitos que ha logrado a lo largo de su carrera, decide que quiere emprender otro proyecto, aunque no desvela cuál. Días antes de que se formalice su marcha, sus compañeros le hacen una fiesta y es ahí cuando Jesse conoce a Stephanie.

Ella se presenta ante él como una periodista que sabe la verdad sobre un crimen ocurrido en la ciudad de Orphea 20 años antes. La cuestión es que ése fue el primer caso importante de Jesse y se identificó al culpable, así que... ¿de qué habla Stephanie? 

Aunque no le revela muchos detalles a Jesse, él no puede evitar sentirse inquieto y decide regresar a Orphea y repasar un poco las pruebas y datos para comprobar que no se le pasara nada por alto. Al poco de llegar, descubre que Stephanie está ilocalizable y que sus padres afirman que ella no se iría sin avisar... ¿qué le ha ocurrido? ¿puede ser que Stephanie se topara con un secreto que llevaba dos décadas enterrado y que por eso se la hayan llevado?...

Con un comienzo tan intrigante y trepidante, es inevitable sumergirse de inmediato en la trama y querer averiguar qué le ha sucedido a Stephanie y qué pasó hace 20 años. Para entender el presente, es indispensable comprender el pasado, así que Dicker va intercalando capítulos en los que narra lo que va teniendo lugar en el presente con capítulos en los que nos muestra cómo fueron las cosas 20 años atrás...

1994. Éste fue el año en el que se produjeron los asesinatos que marcaron la vida de Jesse y Derek, su compañero en la policía. Ellos eran dos jóvenes con poca experiencia que buscaban un caso en el que demostrar su valía, pero no esperaban que fuera uno tan sangriento y con tantas incógnitas. La noche en la que se iba a celebrar el primer gran festival de teatro de Orphea, el alcalde, su mujer, su hijo pequeño y otra vecina de la localidad fueron asesinados mientras el resto de la ciudad estaba asistiendo al evento. El alcalde y su familia fueron encontrados tiroteados dentro de su casa y la otra vecina en el exterior. Según las pruebas, puede que ella viera algo mientras hacía deporte y fue ejecutada para que no quedara ningún testigo. Aparentemente, el alcalde no tenía enemigos, por lo que su muerte supuso una gran conmoción.


Para mantener una chispa de curiosidad en los lectores, Dicker no nos desvela de inmediato quién fue el acusado en 1994. Él simplemente nos da una información general sobre cómo se produjo el crimen y ya luego, a través de los flashbacks, va explicando cómo se desarrolló la investigación y qué evidencias respaldaban que cierta persona fuera declarada la responsable de las muertes. A mi esto me encantaba y en ningún momento me exasperaba pensando que Dicker estaba alargando el tema. El autor sabe dotar de interés a todas las escenas y yo por lo menos no creía que me estuviera tragando páginas de relleno que no servían para nada.

Asimismo, también me gustaría destacar que los flashbacks no resultan confusos. Al inicio de cada capítulo se menciona en qué mes y en qué año estamos y quién será el personaje protagonista de dicho capítulo. En el caso del presente, como Orphea está a punto de celebrar una nueva edición del festival de teatro, también vemos una cuenta atrás relativa a cuántos días quedan para esa celebración, así que queda muy claro que algo ocurrirá en ella.

La lista de personajes es inmensa, pero no nos los presentan a todos al mismo tiempo ni son introducidos de un modo apresurado que impida conocerlos y distinguirlos. Sus apariciones se dan con naturalidad y, aunque sean personajes "de paso" (de esos que tienen que dar su testimonio y salir de escena), se nos explica bien quiénes son y por qué es importante saber lo que tienen que decir.

Quienes nos irán guiando a través del maravilloso viaje que supone esta lectura serán Jesse, Derek y Anna. A Jesse es el que más conocemos, ya que se puede intuir que la investigación del pasado le robó algo que amaba y también deberemos descubrir qué fue. Derek es el mejor amigo de Jesse y ha sido un policía que ha desarrollado su carrera encerrado en un despacho tras lo ocurrido en 1994. Él no quiere creer que se equivocaran, pero no dudará en ayudar a Jesse cuando vea que él lo necesita. En cuanto a Anna, ella hace poco que forma parte del cuerpo de policía de Orphea y es la única mujer. Aparte de su labor investigativa, veremos cómo estar metida en un ambiente dominado por hombres ha hecho que le hayan puesto más de una zancadilla e infravalorado, pero Jesse y Derek se dan cuenta de su valía y forman rápidamente equipo con ella.

Independientemente de sus historias personales, los tres son muy buenos profesionales y vamos viendo cómo trabajan sin descanso para encontrar pistas que les lleven hasta Stephanie y hasta las respuestas que claramente quedaron sin resolver respecto a los crímenes de 1994.

Es imposible nombrar a todos los que componen esta obra, pero ya veréis lo fácil que es ir entendiendo todo y cómo no se puede dar nada por hecho en ningún momento. En todo caso, si por alguna razón os liáis, al final hay incluido un listado con los personajes y una breve descripción sobre ellos (sin spoilers).

La novela sobrepasa las 600 páginas, por lo que no es precisamente ligerita, pero os prometo que yo me tragaba 100 páginas sin apenas darme cuenta por lo adictiva que me resultaba la historia. Algunas de las principales revelaciones solo pueden adivinarse apenas un par de páginas antes de que se descubran oficialmente. Otras me pillaron totalmente fuera de juego y quedé sorprendida por lo que se escondía detrás de ciertos actos aparentemente insustanciales de los personajes.

Le voy a dar un 9,5/10 al libro, así que quiero explicar por qué le resto medio punto. Hay un instante en el que uno de los protagonistas resuelve una incógnita que resulta fundamental para entender todo lo demás... pues bien, a mí me pareció que lo descubrió por iluminación divina. Reconozco que las pesquisas realizadas podrían haberle dado esa respuesta, pero pasamos de no tener nada claro a saber cómo encajar rápidamente una pieza clave del misterio, y a mí me costó ver cómo ese personaje lo tuvo tan claro de un momento a otro. Eso sí, solventar ese asunto no cierra el libro, luego hay que ir cuadrando detalles y, sorprendentemente, Dicker logra que la trama no pierda interés y que tengamos la certeza de que todavía queda algún giro más.

Aunque el objetivo principal de la historia es investigar los crímenes, también vamos conociendo el lado más humano de todos los personajes e internándonos en los dramas cotidianos que pueden ir afectando a cualquiera.

Analizamos cómo una infidelidad puede complicarle la vida a alguien, las consecuencias de cargar con determinadas culpas, la vorágine de autodestrucción en la que puede entrar alguien a raíz de un error, lo engañosas que pueden ser las apariencias... Lo que más me llamó la atención fue la importancia que puede tener una afirmación o la simple amenaza de hacerla. Es increíble lo que alguien puede hacer solo por el miedo a lo que otro diga (sea verdad o no).

Cuando comencéis esta lectura, os sentiréis un miembro más de la comunidad de Orphea y desearéis descubrir los secretos de todos sus habitantes. Si os animáis a darle una oportunidad, espero que también os cautive.

Valoración del libro: 9,5/10 "Una historia en la que el autor cuida todos y cada uno de los detalles para ir desarrollando una trama que te atrapa y no te suelta. Dos casos a investigar. Una larga lista de posibles implicados. Personajes que esconden muchos secretos. Una novela que merece una oportunidad y en la que cada detalle y cada acto son importantes. Sin duda, una lectura que roza la perfección". 

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.

domingo, 30 de agosto de 2020

El día en que todo cambió, Robin Morgan-Bentley

TÍTULO: EL DÍA EN QUE TODO CAMBIÓ
TÍTULO ORIGINAL: THE WRECKAGE
AUTOR: ROBIN MORGAN-BENTLEY


Un accidente.

Parece un día como cualquier otro, pero todo está a punto de cambiar para Ben. En su camino al trabajo en la escuela, un hombre, en un acto final desesperado, se lanza encima de su coche, dando un vuelco a la vida del profesor en un solo y terrible instante.

Dos mundos que chocan.

Atormentado por la culpa y resuelto a limpiar su conciencia, traba amistad con la viuda del hombre al que atropelló y conoce también a su hijo de siete años, huérfano de padre, Max.

Tres vidas marcadas para siempre.

Unos y otros se apoyan para intentar superar la pérdida y el trauma, pero ¿podría ser que llegasen demasiado lejos? ¿De qué modo podría Ben seguir adelante después de haber causado la muerte de alguien?

(Fuente: Me gusta leer  Ficha técnica completa aquí)


OPINIÓN PERSONAL

No ha sido lo que yo esperaba. Empecé esta lectura ilusionada y creyendo que iba a ser un thriller psicológico interesante, pero me he encontrado con una historia que me ha dejado mayoritariamente una sensación de indiferencia. La sinopsis me recordó ligeramente a la película "Algo que contar", pero no porque sea idéntica ni nada, sino porque allí también se trataba lo de un hombre que había provocado indirectamente la muerte de otro y decidía acercarse a su familia. La diferencia es que la película es un drama romántico y este libro... no sé ni cómo clasificarlo, ya que creo que el autor le quiso dar un toque siniestro que quedó un poco absurdo. En todo caso, la cuestión es que la base de la historia era prometedora, el problema ha sido su desarrollo.

Tenemos como narradores a Ben y a Alice. Al inicio de cada capítulo, se nos dice quién toca como narrador y la fecha en la que ocurre lo que se cuenta en dicho capítulo. Ben es un maestro de primaria que atropella accidentalmente a un hombre de camino al trabajo. Alice es la esposa de ese hombre y desde un primer momento sabe que no ha sido ningún accidente: Adam, su marido, quería morir y se ha lanzado a propósito delante del coche. Inevitablemente, las vidas de Ben, Alice y Max (el hijo de 7 años de Adam y Alice) van a quedar unidas para siempre, solo que ciertas obsesiones harán que la cosa se vaya tensando...

Tener a Alice y a Ben narrando de forma alterna lo que iba sucediendo me parecía un acierto de cara a entender los actos de cada uno, lo que no vi claro es el juego que hizo el autor añadiendo determinadas contradicciones a sus versiones, ya que luego eso no sirvió para nada. Pero me estoy adelantando, voy a ir comentando mis impresiones en orden.

El inicio no está nada mal. Ben no sabe que Adam ha provocado el accidente, así que le da un ataque de ansiedad cuando descubre que ha atropellado a alguien. En ese momento, están muy bien descritas las emociones y los pensamientos que una persona debe de tener en una situación así. Ben está confuso y al mismo tiempo la culpa le consume. No sabe qué hacer y tiene temor a tener que volver a enfrentarse al mundo.

En cuanto a Alice, ella descubre una nota que Adam le ha dejado para que le diga a su hijo que lo siente, así que intuye que va a intentar matarse y va a comisaria. Allí se entera de lo ocurrido y no sabe ni cómo reaccionar.

Adam no muere de forma inmediata, sino que queda en coma, así que Alice pasa días en el hospital intentando afrontar lo sucedido. En su caso, su actitud es reflexiva, pero no parece sumergida en el dolor ni demasiado interesada en estar con su hijo. Es como si sencillamente se viera atrapada en una situación que no le hace gracia.

Más allá de la parte emocional en esas primeras páginas (me refiero sobre todo a lo referente a Ben), no hay mucho que destacar. No hay misterio, pues sabemos que Ben no es culpable del atropello y que Alice lo sabe. Y no solo ellos, hasta la policía lo tiene claro dadas las circunstancias y lo que se sabe de Adam. Además, ni siquiera hay drama haciendo que Ben se acerque a Alice "de incógnito". Ben va al hospital tras conocer la identidad de Adam y no se presenta ante Alice fingiendo ser otra persona, él le dice que es el que conducía el coche y ella no arma demasiado escándalo. Posteriormente, van hablando cada vez más y es ahí cuando comienzan a surgir complicaciones.

La lectura no tiene sobresaltos ni giros que dejen en shock. Por si os lo estáis preguntando, ya os digo que no es una novela romántica. Surge un apego medio raro que se va transformando en algo que supuestamente no es agradable para uno de los protagonistas.

La narración pierde la poca chispa que tenía y es fácil dejar de empatizar con los personajes. Ben desarrolla una devoción exagerada por Alice y Max, pero Alice se deja querer a pesar de que suele recalcar que Ben es un estorbo y que siente rechazo por él. Al ir leyendo los puntos de vista de uno y otro, es cuando se pueden ir notando las contradicciones de las que hablé en uno de los párrafos anteriores. No estoy hablando solo de las sensaciones que a cada uno le deja una conversación o un encuentro concreto, también me refiero a frases en las que uno dice que el otro dijo x cosa y, cuando el otro habla de ello, cambia ligeramente la frase. No se cambia el sentido, pero sí que no son iguales. Yo no le vi un propósito a esto, pensé que iba a llevar a algo, pero la única explicación que se me ocurre es que el autor quiso dar a entender que no tenemos una memoria perfecta y que cuando contamos que alguien nos dijo x cosa, pues rara vez lo decimos exactamente tal cual nos lo dijeron. En lo referente a las sensaciones, eso sí podría tener un sentido, ya que realmente un personaje creo que maquillaba en su mente determinadas actitudes. No voy a negar que eso también me llamó la atención, pero más que nada porque me extrañaba que alguien desarrollara de la nada una actitud así y que su conducta siempre hubiera sido considerada intachable. No puedo entrar en detalles, así que sencillamente diré que es algo un poco llamativo.

A medida que vamos avanzando, es muy fácil intuir qué rumbo va a ir tomando la historia. Esa falta de intriga reduce considerablemente el interés y las ganas de avanzar, pero como los capítulos son bastante cortitos, al menos no hay sensación de estancamiento.

No nombro a más personajes porque ninguno más destaca. Aparecen fugazmente miembros de las autoridades judiciales y sanitarias que llevan el caso de Adam, los padres de Ben y unas amistades de Alice, pero la presencia de todos estos personajes es muy puntual y sus actos no son decisivos de cara al desarrollo de la trama.

En la recta final es cuando el autor decide que quiere ahondar ligeramente en lo que te puede llevar a un suicidio y en otros temas que no puedo nombrar porque ya os dejaría claros los "secretos" de la trama. Pongo la palabra "secretos" entre comillas porque para mí no se desveló nada que fuera impresionante, más o menos me vi venir lo que se contó, especialmente porque me había resultado muy raro el desapego emocional de un personaje al recordar algunos hechos pasados. En todo caso, creo que los temas mencionados eran lo suficientemente serios como para darles más importancia y no querer hacer a última hora un discurso rápido sobre ellos.

El cierre deja varias puertas abiertas a una posible continuación. Se aclaran algunos asuntos, pero no queda todo cerrado.

Si buscáis una lectura ligera, pues ésta no está mal, aunque para mí no deja ninguna huella. En todo caso, si os llama la atención, comparad opiniones y decidid si queréis darle una oportunidad.

Valoración del libro: 4/10 "Se lee rápido gracias a la narración fluida y a la brevedad de los capítulos, pero no es una de esas historias que te mantienen en vilo ni que tienen giros argumentales increíblemente inesperados. Creo que la idea era buena, pero faltó dotar de más sentimiento a los personajes y darle un poco más de coherencia al desarrollo de la trama".

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.