TÍTULO: VOZ
TÍTULO ORIGINAL: VOX
AUTORA: CHRISTINA DALCHER
Cien al día. Ni una más. Esa es la cifra de palabras que la neurolingüista Jean McClellan y el resto de mujeres tienen derecho a pronunciar cada día. Una sola palabra por encima de esa cifra y cientos de voltios de electricidad recorrerán las venas de cualquier mujer que se atreva a sobrepasarla. Ese es el mandato del nuevo gobierno. Las mujeres no pueden escribir, los libros les han sido prohibidos, sus cuentas bancarias han sido transferidas al hombre de la familia más cercano y se han suprimido todos los empleos para las mujeres.
Pero cuando el hermano del presidente sufre un extraño ataque, a Jean le devuelven temporalmente el derecho a trabajar y a hablar más de 100 palabras al día, con el objetivo de que continúe investigando la cura de la afasia, un extraño trastorno de una parte del cerebro que controla el lenguaje.
Pronto Jean descubrirá que la están utilizando y que ha pasado, sin saberlo, a formar parte de un plan mucho más grande, cuya intención no es encontrar la cura de la afasia, sino inducirla. ¿El objetivo final? Eliminar por completo las voces de las mujeres.
(Sinopsis y portada
de la edición publicada
por Roca Bolsillo)
OPINIÓN PERSONAL
Buena idea, mala ejecución. Tenía este libro en mi lista de pendientes desde hace muchísimo tiempo, pero no lograba animarme a empezarlo. Sin embargo, de repente, vi que Laura, administradora del blog "Paseando entre páginas", se puso a leerlo y decidí lanzarme yo también. ¿Por qué fue tan decisivo que ella lo leyera? Pues porque la conozco desde hace años y sé que iba a querer debatirlo (de hecho, según lo añadí a mi perfil de Goodreads, ya me dijo que por qué no la avisé de que iba a leerlo, como si no lo hubiera empezado ella antes... te perdono, Laura xD La próxima vez adivinaré cuáles serán tus próximas lecturas jajaj). El caso es que, para una LC no planificada que hacemos, la cosa ha ido bastante mal, ya que ninguna de las dos acabó precisamente satisfecha con esta novela. La reseña de Laura la podéis ver aquí. Si no fuera porque quedaría feo, acabaría esta entrada aquí y os mandaría a leer su reseña, ya que opino exactamente igual que ella.
Nos situamos en un futuro en el que las mujeres han sido sometidas en Estados Unidos. No pueden trabajar, están limitadas a la hora de estudiar, se les prohíbe ocupar puestos gubernamentales y casi no pueden hablar. Todas las mujeres llevan colocado un dispositivo que controla el número de palabras que dicen. El límite diario son 100 y superar esa cifra supone un castigo. Si se pasan de ese número, sufrirán una descarga eléctrica que será cada vez más fuerte si no dejan de hablar.
Aunque ellas no son las únicas perjudicadas en este nuevo régimen. Los mandatarios tampoco permiten la homosexualidad o cualquier acto que ellos califiquen de impuro.
¿No es brutal el potencial que tiene este planteamiento? Yo creía que no iba a poder despegarme de sus páginas y también di por hecho que la trama daría pie a incontables reflexiones. Lamentablemente, me equivoqué. Mi interés apenas duró un par de capítulos, lo terminé sólo por mi absurda creencia de que siempre puede darse una sorpresa que haga que todo mejore. Pero no pasa nada, es un "commercial thriller", no se puede esperar mucho de él (ironía modo ON). ¿A cuento de qué digo esto? Pues porque eso es lo que la autora respondió a un tweet de Laura en el que ella decía que si alguien podía justificarle los fallos que le había visto al libro (Laura no la había etiquetado, supongo que la autora está atenta a lo que comenten sobre sus obras). La respuesta exacta fue: "Psst…It’s a commercial thriller" (podéis ver el tweet aquí). Yo es que no sé ni qué cara poner, considero que es un poco triste que la propia autora quiera dar a entender que por ser un libro "comercial" no se le debe exigir nada. Es infravalorar todos los libros de ese estilo y dar a entender que ella tampoco tenía intenciones de hacer algo grandioso. Y no me quiero cabrear, de hecho ni quería mencionar lo de ese tweet, pero es que, posteriormente, hubo otro.. y ahí ya no me resistí a meterme de por medio (lo podéis ver aquí). No voy a comentar ese asunto en esta entrada porque es abrir otro debate y ya nos estaríamos desviando de lo que es la reseña en sí. Lo que sí quiero aclarar es que, antes de eso, ya mi opinión era negativa, no es que se haya modificado ahora por un arrebato (la prueba está en que mis updates sobre "Voz" en Goodreads son anteriores a esos tweets y en ellos se puede comprobar que no estaba muerta de entusiasmo).
El problema de la historia es que no tiene una base lo suficientemente sólida. Supuestamente, a raíz de unas elecciones y en cuestión de pocos meses, los estadounidenses decidieron implantar ese tipo de sociedad.
¿Veis probable que un país libre se vuelva tan opresivo en un abrir y cerrar de ojos? Si se hubiera contado cómo fue la progresión hacia ese tipo de vida, pues tal vez me hubiera parecido una posibilidad factible, pero no es así. No se habla ni de que hubieran revueltas ni de que fuera demasiado complicado hacer que las mujeres obedecieran. Dudo mucho que en un país no dictatorial puedas cambiar el sistema y el modo de pensar tan rápido.
La protagonista es Jean, una especialista en neurolingüística que se ha visto obligada a callar y a limitarse a cuidar de su hogar, de su marido y de sus 4 hijos, de los cuales tres son varones. Su hija pequeña también tiene puesto el contador de palabras y el mayor miedo de Jean es que la niña se distraiga y sufra una descarga eléctrica. Su marido y sus otros hijos parecen sentir pena por la situación, pero todos lo llevan muy bien, no se ve que estén traumatizados. Se ve que todos los hombres del mundo son machistas y ninguno protestaría si su mujer o su madre tuviera que afrontar una situación tan complicada. Por tanto, vuelve a fallar la credibilidad. No es lógica la actitud de los personajes masculinos ni hay nada que justifique que ni los que están en desacuerdo hagan nada.
Inicialmente, lo que está descrito de forma medianamente aceptable es la impotencia que puede sentir alguien teniendo limitadas sus palabras. Aunque esto no dura demasiado porque la autora decide que no veamos durante mucho tiempo todo lo que supone tener un contador de palabras. Ella prefiere centrarse en conspiraciones y otras subtramas que no tienen enganche.
Lo que ejerce de detonante de la trama es que el presidente solicita la ayuda de Jean cuando su hermano sufre un problema de salud que amenaza con impedirle volver a hablar correctamente. Debido a los conocimientos de Jean y a proyectos que desarrolló en su trabajo, el presidente ve posible que ella logre que su hermano se recupere. Colaborar puede liberarla de la opresión, aunque también puede llevarla a cometer actos que empeoren su estado actual.
Sin duda, la novela tenía todos los ingredientes para ser adictiva, pero es soporífera. El ritmo es increíblemente lento y los personajes carecen de carisma. Son todos planos y no se nota ni su desesperación ni la magnitud de sus miedos o sus anhelos. En teoría, todo iba a girar en torno a la limitación de palabras de las mujeres, pero acabamos metiéndonos en temas de infidelidades, en recuerdos confusos sobre personajes a los que vemos fugazmente y cuyas aportaciones son prescindibles, en rabietas de críos y en dudas existenciales que no tienen ninguna fuerza. A ver, por poner un ejemplo, yo no vi que a la protagonista le quitara el sueño las restricciones que tenían las mujeres, llegó un instante en el que su máxima preocupación era si dejaba a su marido o no. No sé, digo yo que si estoy sometida, con quién acostarme no sería lo que me mantendría en vilo. Supongo que se pretendió dotar de emotividad a la trama, pero como tampoco veía auténticos los sentimientos que se profesaban diversos personajes, pues todo me daba igual.
El desenlace es una mezcla rara de acontecimientos en el que se intenta sorprender al lector con un giro que pretende demostrar que no todo era lo que pensábamos. Personalmente, lo vi como un final facilón que no respondía a todos los interrogantes y en el que se buscó una vía de escape simple a todos los retos y amenazas que se cernían sobre la protagonista y la sociedad.
Si habéis amado "Voz", me alegro muchísimo por vosotros, de verdad que mi objetivo no es que todo el mundo lo aborrezca. He buscado críticas positivas y entiendo lo que a otras personas les ha gustado de esta obra, pero yo no he sentido lo mismo. La diversidad de opiniones siempre me parecerá algo maravilloso mientras nadie intente imponer su voluntad.
Valoración del libro: 2/10 "Era prometedor y se quedó en nada. La presunta base de la historia podría haber servido para generar múltiples reflexiones y para inquietar a los lectores, pero todo queda deslucido debido al empeño de la autora en centrarse en subtramas que no tienen nada de extraordinario. Los personajes me dejaron fría y me faltaron más explicaciones. Una lectura que no ha sido lo que esperaba y que no ha logrado cautivarme en ningún momento".
Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.








