domingo, 1 de septiembre de 2019

La gente feliz lee y toma café// La vida vale la pena, ya verás. Agnès Martin-Lugand

¡Hola! En esta entrada comentaré una bilogía que leí un poco por sorpresa y que me ha sorprendido positivamente:


Aunque digo que es una bilogía, no estoy totalmente segura. Hasta donde sé, no hay tercera parte, y la verdad es que el final de la segunda novela es bastante cerrado, pero es que en muy pocos sitios he visto mencionar que estos libros estén relacionados y ni en la propia web de la autora he encontrado que se le haya dado un nombre a la bilogía o que se resalte mucho la relación entre ambos libros. De hecho, si usáis Goodreads, no sé si os habréis fijado que cuando los libros pertenecen a una saga, bilogía, trilogía o lo que sea, pues suele mencionarse debajo del título y luego aparecen todos juntos en un lateral en el que pone "Other books in the series". En este caso, eso no sucede (al menos hasta el momento de escribir esta reseña). Además, he visto opiniones en las que varios lectores dicen que se pusieron a leer el segundo sin saber que era una secuela, ya que tampoco lo habían visto mencionar. Yo lo descubrí por sorpresa, ya que al terminar el primero quise leer algo más de la autora y mirando las sinopsis de sus otras obras vi que una de ellas nombraba a los personajes de la lectura que yo acababa de finalizar.

Desde mi punto de vista, es imprescindible leer "La gente feliz lee y toma café" para poder entender lo que ocurre en "La vida vale la pena, ya verás".  El final del primero deja cosas sin resolver, más que nada porque si lo leéis os daréis cuenta de que NO PUEDE TERMINAR ASÍ y que es necesario que ciertos personajes vuelvan a cruzar sus caminos.

A nivel general, esta bilogía destaca por lo fácil que es avanzar en su lectura, ya que no hay descripciones eternas ni prácticamente nada de relleno. La protagonista es Diane, a la que conocemos en su peor momento, pues su marido y su hija pequeña han fallecido en un accidente y ella ha perdido las ganas de vivir. A raíz de una serie de impulsos, se decidirá a abandonar París, lugar en el que vive, para marcharse a Irlanda y escapar de los recuerdos que tanto la atormentan. Allí conocerá a una serie de personas que, sin proponérselo, la ayudarán a ir afrontando mejor el día a día.

En esta historia hay drama, un toque de humor y una pizca de romance que se ganó mi corazón (aunque también me enfureció, me exasperó... bueno, resumiendo: me hizo sentir de todo). En ambos libros, la lectura os durará muy poco si les dais una oportunidad. No solo son amenos, sino que encima son cortos, ya que apenas superan las 200 páginas. La trama no es compleja y creo que el giro argumental más inesperado es el que se da en los últimos capítulos del primer libro, pero para mí fue inevitable engancharme rápidamente e ir pasando las páginas ansiosa por saber qué iba a ser de Diane.

A continuación, comentaré de forma individual ambas obras. La puntuación que les he dado es muy similar porque me atraparon por igual y supieron mantener mi interés en todo momento. La razón de no darles la nota máxima es que cada libro tuvo un fallo que me hizo no acabar 100% satisfecha la lectura (no es el mismo fallo, cada uno tuvo el suyo).


TÍTULO: LA GENTE FELIZ LEE Y TOMA CAFÉ
TÍTULO ORIGINAL: LES GENS HEREUX LISENT ET BOIVENT DU CAFÉ

Tras la muerte de su marido y de su hija en un accidente, Diane lleva un año encerrada en casa, incapaz de retomar las riendas de su vida. Su único anclaje con el mundo real es Félix, su amigo y socio en el café literario La gente feliz lee y toma café, en el que Diane no ha vuelto a poner los pies.

Decidida a darse una nueva oportunidad lejos de sus recuerdos, se instala en un pequeño pueblo de Irlanda, en una casa frente al mar. 

Los habitantes de Mulranny son alegres y amables, salvo Edward, su huraño y salvaje vecino, que la sacará de su indolencia despertando la ira, el odio y, muy a su pesar, la atracción. Pero ¿cómo enfrentarse a los nuevos sentimientos? Y luego, ¿qué hacer con ellos?

(Fuente: Me gusta leer Ficha completa aquí)


OPINIÓN PERSONAL

Diane ya no tiene ganas de seguir adelante. El mundo de Diane se ha desmoronado y no parece que tenga ganas de salir del pozo de tristeza en el que está sumergida. Su marido Colin y su hija Clara, de tan solo 6 años, murieron hace un año en un accidente de coche y Diane quedó destrozada emocionalmente, lo que provocó que se encerrara en su casa. El único que la visita y que se ocupa de que coma y de limpiarle un poco la casa es Félix, su mejor amigo. Ahora que ha llegado el aniversario de la muerte de su familia, los recuerdos atormentan más que nunca a Diane, por lo que de forma impulsiva decide marcharse de París para no tener que seguir encerrada en la casa en la que fue tan feliz y para alejarse de cualquier cosa que le recuerde a Colin y a Clara.

El lugar elegido para empezar de cero es un pequeño pueblo en Irlanda, país al que Colin quería viajar antes de morir. Alojada en un pequeño cottage, Diane tendrá que aprender a ir valiéndose sola poco a poco y deberá lidiar con un vecino gruñón y con algunas personas que le toman cariño y que quieren ayudarla a relacionarse más.

El inicio me atrapó de inmediato, pues se ve una pequeña escena del día en el que Colin y Clara murieron y se transmite bien cómo la vida puede cambiar de un minuto a otro.

A pesar de estar tan deprimida, Diane no es un personaje totalmente oscuro ni cuyas actitudes puedan resultar agotadoras. Está en una fase de duelo de la que no podrá salir de un día para otro, un hecho que la autora transmite bien, pues vamos notando lentamente su mejoría y queda claro que dicha mejoría es frágil y que determinadas situaciones siguen afectándola.

Además, Diane tiene pequeños toques de humor que no desentonan porque no son ni exagerados ni forzados.

No os penséis por el título que beber café y leer son dos de las actividades que la ayudan a ser feliz nuevamente. Diane no bebe café de forma compulsiva ni encuentra en los libros la paz que necesita, es que casi ni lee, aunque ella diga que le gustan los libros. Lo que ella adora es fumar, así que la portada no es engañosa. El nombre del título se debe a que Diane tenía en París una cafetería/librería con ese nombre. Lo aclaro para que no penséis que en esta historia los libros juegan un papel importante. Eso sí, a mí esto no me molestó, ya que aunque yo adoro los libros, no vi necesario que aquí se hiciera una mención destacada a ellos. Por mucho que Diane dijera que le gustaba la lectura, comprendo que para superar lo que le había ocurrido necesitaba otras cosas que los libros no podían darle.

Aparte de Diane, el otro personaje que más relevancia tiene es Edward, el vecino gruñón. Edward es parco en palabras, decir una frase medianamente larga le cuesta horrores, tiene muy mal genio y da a entender que Diane es un estorbo porque él no quiere tener vecinos (y encima el cottage en el que ella está es propiedad de los tíos de él, así que le molesta que ellos se lo hayan alquilado). Como veréis, es un dechado de virtudes, la típica persona con la que os encantaría cruzaros... Hablando en serio, no negaré que alguien así puede resultar muy irritante, pero Edward sabe ser antipático y muy atrayente al mismo tiempo. Al no mostrarse siempre como alguien encantador, sus pequeños gestos amables resultan más dulces que si estuviera todo el tiempo adulando a todo el mundo. A Diane la saca de sus casillas, pero también le genera cierta intriga. Como ella no quiere que se metan mucho en su vida ni hablar demasiado, no puede evitar sentirse a gusto con él (aunque sea discutiendo). No esperéis una pastelada romántica en la que él esté queriendo sacarla a ella del pozo oscuro en el que está metida y en la que ella esté intentando hacerlo más sociable. Ellos son como una bomba a punto de estallar y las escenas en las que ambos están calmados y de buen rollo son escasas, pero creo que son suficientes para desear que se enamoren.

El problema viene cuando Edward se carga el libro. Bueno, en verdad es la autora la que lo estropea todo al convertirlo en un atontado. Me enfurecí y mucho en la recta final, ya que estaba encantada con la lectura y entonces va y entra en escena un personaje que no venía a cuento y provoca un cataclismo. No quiero entrar en detalles para evitar dar spoilers, solo diré que no reconocí a Edward y que me decepcionó profundamente su actitud. Creo que la autora solo hizo lo que hizo porque ya tenía en mente hacer una segunda parte y tenía que dar un giro a los acontecimientos para que esa continuación tuviera sentido.

Los tíos de él, su hermana y Félix son los otros personajes secundarios y son maravillosos. Félix es el típico amigo alocado que parece que no tiene ningún sentido de la responsabilidad y que, sin embargo, siempre está cuando se le necesita. Todos juntos animan la trama y hacen que se vea que, aunque Diane ha perdido a su familia, hay gente que la quiere sinceramente y que la ayuda sin necesidad de presionarla.

"La gente feliz lee y toma café" es una historia de sencilla, triste sin caer en dramatismos y alegre sin necesidad de ser surrealista. Con Irlanda como escenario, evoca el encanto que parecen tener los pueblos pequeños y la satisfacción que puede dar un simple paseo por la playa.

¿Buscáis una lectura ligera con unos personajes que saben captar la atención? Pues ésta podría ser una buena opción :) Como ya dije, el desenlace os deja claro que ése no puede ser el final definitivo. Diane toma una decisión que es inesperada, pero justificada. Por un lado, me dio pena, pero otro lado, es posible que verla hacer lo contrario me hubiera cabreado porque hubiera significado que no se valoraba a sí misma.

Valoración del libro: 8,5/10 "A pesar de no tener grandes expectativas con esta historia, me ha sorprendido y me ha resultado casi perfecta. De lectura ágil, este libro logró captar mi atención desde el principio y me hizo sonreír en varios instantes. Las últimas páginas son las peores, más que nada por la actitud ilógica de un personaje, pero cuando supe que había una secuela, me quedó claro que tenía que leerla sí o sí porque quería saber qué iba a ocurrir con la protagonista".

Debido a lo ocurrido al final, si leéis esta novela, os advierto que es posible que queráis lanzaros de inmediato a saber cómo sigue todo en...


TÍTULO: LA VIDA VALE LA PENA, YA VERÁS
TÍTULO ORIGINAL: LA VIE EST FACILE, NE T'INQUIÈTE PAS

Desde su regreso de Irlanda, Diane ha pasado página tras su tumultuosa historia con Edward y ha decidido reconstruir su vida en París. 

Con la ayuda de su amigo Félix, se ha entregado en cuerpo y alma a levantar de nuevo su café literario. Allí, en La gente feliz lee y toma café, su remanso de paz, conoce a Olivier: un hombre amable, atento y que, sobre todo, entiende su negativa a ser madre de nuevo. Porque Diane sabe que nunca se recuperará de la pérdida de su hija.

Sin embargo, un acontecimiento inesperado y un nuevo viaje a Irlanda lo trastornará todo: las certezas de Diane sobre sus elecciones, por las que tanto ha luchado, se irán viniendo abajo una tras otra. ¿Tendrá la valentía de aceptar otro camino?

(Fuente: Me gusta leer Ficha completa aquí)


OPINIÓN PERSONAL

ATENCIÓN.- SPOILERS DEL LIBRO ANTERIOR

Cuando Diane decidió regresar a París al final del libro anterior, su decisión me sorprendió, pero yo interpreté que necesitaba alejarse de Edward y que estaba preparada para retomar la vida que tenía antes de la muerte de su familia. Desde mi punto de vista, "La gente feliz lee y toma café" sirvió para que Diane abriera su corazón nuevamente al amor y descubriera que no era la inútil que ella creía que era y que podía ser capaz de levantarse cada día y salir adelante. "La vida vale la pena, ya verás" está más enfocado a que supere la pérdida de su hija y a que descubra si realmente hizo bien en cortar todos sus lazos con las personas a las que conoció en Irlanda.

Ya ha pasado un año desde que abandonó Irlanda y no ha vuelto a saber nada de Edward ni de los familiares de él, los cuales se habían convertido también en sus amigos. Ha vuelto a hacerse cargo de su librería/cafetería y parece más fuerte que nunca. La confianza en sí misma ha aumentado y parece estar conforme con su vida. Félix sigue siendo su mejor amigo y está empeñado en que tenga citas, pero todas han sido un fracaso. Al poco de comenzar el libro conoce a Olivier, un hombre al que le podrían dar el título de míster perfecto por lo maravilloso que parece, y Diane se alegra de tener la oportunidad de volver a conectar con un hombre por primera vez desde la muerte de su marido.... a mí que alguien me explique qué tipo de amnesia le dio a Diane... ¿QUÉ SE SUPONE QUE FUE EDWARD?

Yo apoyé que lo dejara, la actitud que él tuvo con ella no fue justa y me enervó enormemente la forma en la que perdió su carácter y se dejó manipular por su ex. Pero eso no significa que lo que él y Diane vivieron antes de ese instante no fuera importante. Por favor, estaban a punto de liarse y Diane suspiraba por él, así que no entendí que ahora diera a entender que esos sentimientos no existieron. Y no, no era que se lo estaba negando a sí misma, es que realmente por su manera de pensar y actuar es como si Olivier fuera el que revive su capacidad de amar.

Olivier no tiene nada de malo, es un buen hombre, se interesa de verdad por Diane, quiere ir ganándose su corazón sin agobiarla, es dulce... pero está más que claro que Diane no se muere por él. Si la aparición de la ex de Edward me sobraba en el libro anterior, la de Olivier aquí me sobraba el doble. Es un personaje con el que todo se desarrolla de un modo precipitado y considero que su presencia es meramente decorativa en muchos instantes. Es cierto que da juego de cara a crearle un conflicto emocional a Diane, pero habían otros aspectos de la trama que para mí eran más relevantes de cara a que Diane tuviera dudas a la hora de tomar ciertas decisiones.

Esto no es un spoiler porque creo que cualquier lector/a hubiera dado por hecho que iba a suceder: Edward reaparece y Diane se encuentra con él por casualidad.

No parece interesado en hablar con ella, pero le cuenta algo que hará que Diane deba plantearse volver urgentemente a Irlanda. Durante la ausencia de Diane, allí han ocurrido un par de cosas que la alteraran (una noticia triste y otra sorprendente, pero ambas inesperadas). El reencuentro de estos dos es bastante frío, pero se nota que no todo es lo que parece y que entre ambos hay una tensión especial que puede echar abajo los planes de vida perfecta que Diane tiene con Olivier.


Cargaos de paciencia en la lectura, ya que Edward está más silencioso que nunca y, en esta ocasión, eso me llevó al limite porque ralentiza ligeramente el desarrollo de determinados hechos. Lo bueno es que, a pesar de eso, su presencia se agradece, pues sigue despertando su magnetismo habitual y hay una nueva faceta suya que es adorable por momentos. Eso sí, con sus silencios y todo, me transmitía más una simple mirada suya con Diane que un beso de ella con Olivier.

No me atrevería a decir que la novela es previsible porque realmente creo que no se podía intuir lo que había ocurrido en Irlanda. Además, como a la autora se ve que le gusta un poco lo de exasperar a los lectores, pues no se puede dar nada por hecho respecto al desenlace. Sí que hay partes en las que se puede adivinar lo que va a ocurrir, pero en otras no.

La lectura es fluida y querer ver cómo acaba todo es un gran aliciente para leer de forma voraz el libro. Creo que la segunda mitad me la leí de un tirón por lo desesperada que estaba por conocer el final. Los personajes secundarios aquí son más decorativos que en el libro anterior, pero no son prescindibles. Siguen conservando su encanto y sus aportaciones a la trama son las justas y necesarias.

El desenlace es bastante cerrado, hay un epílogo que es muy especial y que me encantó, pero también me dejó una sensación agridulce porque no se vio algo que para mí era necesario. Si la autora quisiera, podría hacer una tercera parte, pero sería por alargar el asunto. El cierre de esta novela es un buen punto y final y sería mejor no arriesgarse a estropear la historia.

Y dejando de lado las dudas amorosas de Diane, lo que sí que es un gran acierto es ver cómo ha aprendido a tomar las riendas de los otros aspectos de su vida y la forma en la que ahora más que nunca parece que debe hacer frente en lo que para ella supuso perder a su hija. Se trata cómo alguien que ha perdido a su única hija puede rechazar totalmente la posibilidad de volver a ser madre y la tristeza y ansiedad que le puede provocar ver a los hijos de otras personas o a cualquier niño. En "La gente feliz lee y toma café", Diane se centró más en afrontar la pérdida de Colin, pero aquí es el turno de su hija.

A pesar de los detalles que no me convencieron, esta segunda parte ha valido la pena y, en términos generales, he disfrutando mucho viendo cómo se cerraba la historia.

Valoración del libro: 8/10 "Paciencia, esa es la palabra que debéis recordar con esta lectura, ya que es lo que deberéis tener por la manera en la que la autora retrasa ciertos momentos que creo que todos los que leímos el libro anterior esperábamos. A pesar de eso, la historia sigue enganchando y la química de algunos personajes es tan fuerte que es imposible parar de leer para saber cómo acabarán. Hay un par de sorpresas que serán los ejes de la trama y que servirán para llegar a un final que es casi perfecto".

¿Os he convencido para darles una oportunidad a estos libros?
En caso de haberlos leído ya, ¿qué os parecieron? :)

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.

miércoles, 7 de agosto de 2019

Princesa de cenizas, Laura Sebastian

TÍTULO: PRINCESA DE CENIZAS
TÍTULO ORIGINAL: ASH PRINCESS
TRILOGÍA PRINCESA DE CENIZAS #1
AUTORA: LAURA SEBASTIAN

Theodosia tenía tan solo seis años cuando los kalovaxianos invadieron su país y asesinaron a su madre, la Reina de la Llama y la Furia, delante de sus propios ojos. En aquel momento, la joven princesa lo perdió todo. Incluso su nombre.

Con el nuevo nombre de Thora y el ridículo apodo de «princesa de Cenizas», Theodosia ha vivido diez años prisionera en su propio palacio sufriendo los maltratos y las humillaciones del káiser. Pero cuando el dictador la obliga a ejecutar a la única persona que podría haberla salvado de su pesadilla, Theodosia decide resurgir de las cenizas. Su astucia es más poderosa que cualquier espada. Y un reino no se gana siempre en el campo de batalla.

Durante diez años la Princesa de Cenizas ha visto su tierra saqueada y a su pueblo esclavizado. Ha llegado el momento de ponerle fin a esta opresión.

(Fuente: Me gusta leer Ficha completa aquí)

OPINIÓN PERSONAL

Aunque no suelo ser lectora habitual de historias así, de vez en cuando me da por darles una oportunidad y acabó más satisfecha de lo que creía. En este caso, vi el libro en la biblioteca y lo empecé sin grandes expectativas, pero logró engancharme y ahora me muero de ganas de leer la segunda parte de la trilogía (en España será publicada el 3 de octubre de este año y se titulará "Dama de humo").  Cuando lo cogí, como no lo había investigado previamente, creía que era autoconclusivo, pero a pesar de tener un final con muchos interrogantes, ha valido la pena leerlo.

La protagonista es Theodosia, una chica que estaba destinada a ser la reina de Ástrea, un país pacífico gobernado por su madre y protegido por los Guardianes, personas que gracias a unas gemas y a un poder innato tenían ciertas capacidades especiales (para sanar, para manipular el fuego, etc.). Un día, los kalovaxianos decidieron conquistar Ástrea y asesinaron a la madre de Theodosia sin que nadie pudiera evitarlo. Asimismo, acabaron con parte de la población y con los Guardianes, pero su káiser decidió dejar viva a Theodosia, que en aquel momento solo tenía 6 años.

Ha pasado una década y nada es como solía ser: Ástrea está en decadencia, los astreanos son cada vez menos y están sometidos, el káiser está explotando los recursos de Ástrea y utiliza las gemas únicamente con fines decorativos o para mejorar ligeramente algunas cualidades de los kalovaxianos, y Theodosia ya no es Theodosia.

Theodosia ahora es Thora. Su palacio es ahora su jaula de oro. El amor que la rodeó en su infancia ha desaparecido, ahora lo que más recibe son latigazos y humillaciones. Ya no es heredera al trono de Ástrea, ahora es la Princesa de Cenizas, pero bastará una chispa para que la llama de la rebelión cobre fuerza en su interior.


No os voy a decir que la historia es extraordinaria y que tiene mil toques originales porque no lo vi así, pero sí que me pareció entretenida, bien contada en casi todo momento y me sorprendió en algunos aspectos.

Uno de mis problemas es que le vi bastantes similitudes con "Una llama entre cenizas" (reseña aquí), no es que la trama sea exactamente igual, pero sí que tienen detalles en común: un personaje malvado que ordena castigos crueles, una protagonista que es más o menos una esclava y que desafiará al sistema, un chico que ha sido criado para ser el más malvado del mundo y, sin embargo, parece demasiado bueno, un cuarteto amoroso... A medida que avanzaba en la lectura, noté que ambas obras se iban diferenciando más, pero en determinadas cosas me pareció que "Princesa de cenizas" era una versión mejorada de "Una llama entre cenizas".

Dejando esto de lado, considero que el inicio de "Princesa de cenizas" fue bastante bueno. Theodosia cuenta por encima cómo fue la caída de Ástrea y cómo es su día a día, dejando claro que su función principal en la actualidad es ser despreciada por el káiser y servir como prueba de de que los astreanos ahora no valen nada. Recibe castigos ocasionales y, aunque recibe comida y tiene donde vivir, esto la perjudica porque los astreanos que siguen con vida creen que ella los ha traicionado y no son del todo conscientes de los castigos a los que es sometida. Se la llama Princesa de Cenizas porque en los eventos suele ser obligada a llevar una corona de cenizas que se va deshaciendo y la va dejando manchada, así que es como una burla a su antigua condición como princesa de Ástrea. De cara a hacernos una idea general de su situación, la introducción de la novela es correcta. A esto hay que sumarle que en los primeros capítulos Theodosia se ve obligada a hacer algo que la marcará para siempre. Alguien muy importante ha sido capturado y el káiser decide sacar partido de eso para destrozarla aún más emocionalmente. Desde mi punto de vista, se transmite bien la dureza de esa escena y se entiende que eso marque un antes y un después en la actitud de Theodosia.

Un punto a favor de Theodosia es que no se convierte en la rebelde perfecta de un día para otro.

Lo que ocurrió hace que comience a plantearse ciertas cuestiones que estaban dormidas en su interior y también provoca que ya no le parezca tan buena idea ser complaciente con sus enemigos para sobrevivir, pero no se subleva de forma inmediata, las variantes en su carácter y en su forma de actuar se van viendo poco a poco, lo que hace más creíble a su personaje. Además, comete errores, y esas imperfecciones ayudan a que se vea que incluso los objetivos más aparentemente justos pueden tener consecuencias no tan justas.


Junto a ella, los otros personajes con relevancia son el káiser, Søren, Blaise, Artemisia, Heron y Cress.

El káiser no conoce lo que es la piedad y cuando su personaje aparece queda claro que nunca tiene buenas intenciones. Søren es su hijo, aunque eso no lo convierte en la debilidad del káiser, al contrario, el káiser lo ve como un rival. En teoría, ha demostrado ser un digno sucesor de su padre y parte de los kalovaxianos le admiran. Sin embargo, la autora falla con él, ya que nunca me dio la impresión de que fuera realmente peligroso, es más, cuando se dice que ha hecho algo horrible, cuesta creerlo. Faltó que se transmitiera mejor su faceta oscura, así su lucha interna consigo mismo hubiera sido más potente y lo hubiera convertido en un personaje más complejo. Blaise, Artemisia y Heron son unos astreanos que harán acto de presencia una vez que la historia haya avanzado un poco. El más relevante de los 3 es Blaise y conocía a Theodosia de cuando ambos eran pequeños (sí, es lo que estáis imaginando, entre ellos hay teóricamente sentimientos especiales y Blaise debe rivalizar en cierto modo con Søren).  A mí solo me cayó bien Heron, aunque dice muy poquito, es el más razonable, los otros dos me enervaban por momentos. Y por último tenemos a Cress, que es la hija del theyn, mano derecha del káiser, y que parece la típica adolescente consentida que prefiere ignorar lo que ocurre a su alrededor para seguir manteniendo su buena vida, pero va sorprendiendo y lo que le ocurre en el último tramo de la novela es totalmente inesperado e impresionante.

Más o menos en la parte central es cuando el libro decae ligeramente y pierde fuerza. Vi que se dulcificaba la situación y que lo malo no parecía tan malo, a lo que también había que añadirle que Theodosia se volvió más repetitiva en pensamientos y en comportamiento y se le dio más importancia al tema del tonteo. No hay mucho romance en este libro, pero el que hay no me convenció del todo, más que nada porque me faltaron razones para creerme los sentimientos de los personajes. En todo caso, tampoco es que me disgustara, sencillamente me dejó un poco indiferente.

Por esto y porque vi escasa la información sobre la caída de Ástrea, le voy a restar puntuación a la historia. Me extrañó lo fácil que fue conquistada Ástrea y que los Guardianes no pudieran hacer prácticamente nada al respecto, supongo que en las otras dos partes de la trilogía se ahondará más en este asunto, pero aquí podría haberse dicho un poco más.

Salvo ese bache en la parte central, la lectura es muy entretenida y alcanza sus mejores momentos en el último tercio. Ahí se puede volver a ver claramente lo que es vivir bajo el yugo del káiser y tienen lugar diversos hechos que dan un giro importante a los acontecimientos. El desenlace es genial, acabé con unas ganas enormes de leer la continuación de la historia y creo que Theodosia tendrá que evaluar incluso a sus supuestos aliados si quiere lograr vencer a los kalovaxianos y volver a decir su nombre con orgullo...

Theodosia Eirene Houzzara.... habrá que ver si consigues realmente resurgir de tus cenizas... estoy deseando conocer tus próximas decisiones...

Composición de la trilogía:

1. Princesa de cenizas

2. Dama de humo.- Se publicará en España el 3 de octubre de 2019.

3. Ember queen.- Será publicado en inglés el 4 de febrero de 2020.



Valoración del libro: 7,5/10 "Sin ser extremadamente original, esta historia sabe captar la atención rápidamente y se vuelve especialmente adictiva en la recta final. Los fallos principales son que flojea en la parte central y que se da muy poca información de un hecho que para mí es muy relevante. En todo caso, me ha parecido un inicio de trilogía bastante bueno, y su protagonista, con sus errores y sus aciertos, logró ir ganándose mi aprecio".

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.

martes, 30 de julio de 2019

El reflejo del agua, Miriam Erlan

TÍTULO: EL REFLEJO DEL AGUA
DIARIO DE UNA VIAJERA EN EL TIEMPO #1
AUTORA: MIRIAM ERLAN

¿Alguna vez has sentido nostalgia de una situación que jamás has vivido? ¿Y si descubrieras que ese sentimiento se debe a un pasado por acontecer? 

Me llamo Diana, cuando leas mi historia habrán pasado más de doscientos un años. Sin embargo, puede que te hayas cruzado conmigo esta misma mañana, puede que sea tu compañera de asiento en el metro o que te esté observando en este preciso instante mientras lees las palabras que escribí hace muchos años. 

Al fin y al cabo no hay nada decidido, aunque quizás creas en el destino, es probable que pienses que el futuro ya está escrito, nada más lejos de la realidad, has de saber que los sucesos en el tiempo son moldeables, incluso los pasados. 

Ficha completa del libro en Amazon.es aquí


OPINIÓN PERSONAL

No ha sido lo que yo esperaba, pero logró ir despertando poco a poco mi interés a medida que avanzaba en la lectura. Conocí este libro gracias a su autora, pues ella me escribió, me lo dio a conocer y me ofreció leerlo, algo que le agradezco. Aprovecho también para pedirle disculpas, ya que he tardado más de lo que esperaba en terminarlo debido a diversas motivos.

Dicho esto, voy a contaros un poco de qué va. La protagonista es Diana, una joven que perdió a sus padres hace años y cuya pareja acaba de morir también ahora en un accidente. Debido al golpe emocional que esto ha supuesto para ella, decide ir a pasar un tiempo a una mansión que ha pertenecido durante varias generaciones a su familia y que se encuentra en Trasmoz (Aragón.- España). Esto ocurre en junio de 2018, pero la mayor parte de la historia se desarrollará en 1808, pues, tras acceder a una estancia de la mansión llena de lo que parecen varios espejos, Diana atraviesa uno de ellos y viaja en el tiempo. ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo es eso posible? ¿Habrá alguna razón para que Diana haya viajado 210 años atrás en el tiempo? 

Debo decir que el prólogo me gustó muchísimo. Es breve, pero Diana habla ahí sobre el destino de una forma que me pareció intrigante. Las primeras páginas también me agradaron y quería conocer más a Diana y cómo iba a afrontar el haber acabado accidentalmente en otra época. Quiero aclarar que Diana no aparece en un sitio cualquiera, va a parar a la misma mansión y allí se encuentra con antepasados suyos que, sorprendentemente, no se muestran extrañados por su llegada. Que algunos de los que estaban allí la esperaran no lo vi mal porque hay una razón para ello, la cual se irá descubriendo a lo largo de la novela. Lo que considero que sí que fue un pequeño fallo es que Diana no se mostrara más impactada. Se lo toma con bastante naturalidad y se adapta fácilmente a estar en una época en la que no existen ciertas comodidades de la actualidad. Desde mi punto de vista, hubiera estado bien ver un choque mayor en ella en este sentido, pero no solo se adapta bien a la situación y al entorno, sino que también le resulta sencillo tratar con sus antepasados. Rápidamente se llevan a las mil maravillas y se siente en confianza con ellos. Hay pequeñas rencillas, pero nada muy destacable.

Otro aspecto a destacar es que la autora adora el tema histórico, cosa que no le critico, ya que realmente se nota su pasión por este asunto y las ganas que tiene de dar información sobre ciertos hechos históricos. La cuestión es que en ocasiones no lo sabe encajar de un modo ameno en la obra. En cualquier reseña, todo lo que se dice se basa en la perspectiva de cada lector/a y en sus gustos, evidentemente habrá gente que adore leer sobre fechas, guerras, asaltos, motines y todo eso, pero yo no. No me desagrada leer sobre historia, pero tampoco soy muy fan. No niego que lo que la autora cuenta es importante para la trama, pero considero que su modo de transmitir esa información es aséptico y me daba la impresión de estar leyendo un libro de texto como los del instituto, lo que provocaba que me sintiera desconectada de la historia en esos instantes y que incluso me olvidara de que Diana era la protagonista, pues quedaba relegada a un papel secundario entre tanto dato histórico. Respeto que otra gente lo pueda ver fascinante, pero a mí no me convenció.

Además de a Diana, tenemos como personajes relevantes a antepasados suyos como Engracia y Samuel. Hay otros, pero estos dos son los que más presencia tienen y su papel es más fundamental de cara a los sucesos que se van desarrollando. Engracia se convierte en una abuela para Diana y la señora sabe bastante sobre los secretos de la mansión familiar y la estancia que permite realizar los viajes en el tiempo. Cuando ella se va sincerando, es cuando el libro atrapa más. En cuanto a Samuel, pues él es 9 años menor que Diana (ella tiene 29) y es nieto de Engracia (bueno, no exactamente, hay una historia familiar que aclara esto). No, no os voy a decir que surge un instalove, entre Diana y Samuel hay cierta complicidad, pero yo no diría que "El reflejo del agua" es una novela romántica. Tiene una dosis de romance pequeña, pero es muy sutil. En todo caso, dejando eso de lado, Samuel me gustó como personaje por su buen humor y su interés por saber más del futuro (a los demás les daba un poco igual y era algo ilógico que no tuvieran más curiosidad).

A medida que transcurren los días, Diana va entendiendo (o cree entender) qué es lo que debe cambiar del pasado, pero jugar a cambiar lo que ya ha ocurrido dos siglos antes puede tener consecuencias... o no. En este libro, el propósito es ver qué va haciendo Diana y sus aportes para modificar determinados hechos, pero no sabemos de verdad los efectos de sus actos porque hay segunda parte y lo más probable es que sea ahí donde se analice eso.

La continuación se titula "La música del agua" y es complicado no tener ganas de leerla tras el desenlace de "El reflejo del agua".

Aunque el libro va ganando cada vez más ritmo, es en los últimos capítulos en los que alcanza sus mejores momentos. A esto hay que sumarle que acaba justo cuando va a ocurrir algo que dará un giro a la historia y permitirá ver si lo ocurrido hasta entonces tiene consecuencias.

Por ese motivo, no descarto leer la continuación, pero esperaré un tiempo antes de decidirme a comprarla. Si alguien ya le ha dado una oportunidad y quiere dar su opinión, me encantará leerla en los comentarios.

"El reflejo del agua" no me ha disgustado, pero tampoco me ha apasionado. La base de la historia es buena, pero no he conectado con la forma de contarla.

Valoración del libro: 5,5/10 "Con un comienzo que intriga, es un  libro cuya lectura no resulta igual de entretenida en todo momento debido a lo extensas y detalladas que son determinadas explicaciones sobre hechos históricos. Las últimas páginas son las mejores y dejan ciertas ganas de leer la continuación".

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.