viernes, 10 de diciembre de 2021

Como una chispa, Elle McNicoll

TÍTULO: COMO UNA CHISPA
TÍTULO ORIGINAL: A KIND OF SPARK
AUTORA: ELLE MCNICOLL


Ser diferente no significa que tu voz no se pueda oír.

Addie, una niña autista de 11 años, lucha para que se levante un monumento en memoria de las mujeres que fueron condenadas por brujería hace siglos en su pueblo natal. 

Al igual que ella, esas «brujas» fueron discriminadas por no ser como la mayoría, y Addie buscará que la sociedad vea esas diferencias desde otra perspectiva. 

Una historia sobre la amistad, el coraje y la confianza en uno mismo.

(Fuente: Editorial Anaya 
Ficha técnica completa aquí)


OPINIÓN PERSONAL

Una lectura sencilla que cuenta con una protagonista a la que es fácil querer. Puede que no sea increíblemente extraordinario, pero es uno de esos libros que se deberían leer en los colegios para que los niños aprendan más sobre los diferentes tipos de personas y sobre la importancia de no hacerle daño a nadie solo por no encajar en el prototipo de lo que se considera "normal". Parece ser que esta obra ha ganado varios premios, pero, sinceramente, yo ni la conocía ni me sonaba haber visto ninguna mención a ella.  Sin embargo, hace poco la vi como novedad en la ebiblio de mi CCAA y tuve un felchazo con la portada (me parece una belleza). Aproveché entonces para investigarla y fue cuando descubrí lo de que había obtenido algunos reconocimientos (Waterstones Children's Book Prize, Blue Peter Book Award...). Cuando vi que trataba el tema del autismo, del cual no he leído demasiados libros, ya supe que sí o sí quería darle una oportunidad. Debo decir que la historia ha logrado tocarme la fibra sensible, pero hay aspectos que he visto tratados muy superficialmente y por eso le he restado puntuación.

La protagonista principal es Addie, una niña autista de 11 años. En el primer capítulo ya la vemos sufriendo por culpa de la señora Murphy, una profesora que no merecería estar cerca de niños pequeños porque no duda en tratar mal a todo aquel que le parece diferente a los demás. A Addie le tiene manía y se le nota cada vez que se dirige a ella. No duda en hablarle de mala manera, la intenta convencer de que es una inútil, la acusa de ser un estorbo y hasta le rompe unos escritos personales. Esa maestra despertó mi odio desde el primer minuto y tuve ganas de gritarle en todas y cada una de sus apariciones. 

Este inicio no deja indiferente, pero, al mismo tiempo, resulta algo brusco. Es de esas ocasiones en las que me dio la impresión de que el primer capítulo no parecía el principio de la historia, sino que más bien era como si estuviera ante un capítulo más. 

Es cierto que luego Addie nos comenta detalles de su vida para ponernos en situación, pero yo hubiera preferido una introducción más clara y una presentación mejor de los personajes secundarios, ya que ella va mencionando a su familia un poco al azar y da pena no conocerlos de una forma en la que pudiéramos adentrarnos más en sus personalidades y en su día a día.


Addie vive con sus padres y con Keedie y Nina, sus dos hermanas mayores, las cuales son mellizas. Con Keedie es con quien tiene más apego, ya que ella también es autista y siempre ha intentado que Addie comprenda mejor su situación y no se sienta un bicho raro.

En todo caso, hay algo que la propia Addie nos remarca en varias ocasiones: ella no tiene autismo, ella es autista. Uno de los propósitos de su personaje es mostrar que el autismo no es algo ajeno a una persona, es decir, no es una enfermedad que ha desarrollado ni algo que le haya surgido de la nada. El autismo es un rasgo más de algunas personas y simplemente hay que tratar de comprender que su cerebro funciona de manera diferente y que hay que intentar ponerse en su lugar para entenderles. El gran punto fuerte del libro es su manera de tratar este asunto, pues deja más de una buena reflexión y te muestra que el mayor sufrimiento de alguien autista puede llegar a ser el simple hecho de tener que "disimular" para encajar con los demás. Además, se comentan los efectos que pueden tener determinados estímulos para ellos, lo molestas que pueden ser algunas actitudes y lo desestabilizantes que pueden resultar ciertos comportamientos de la gente que les rodea. 

Eso sí, la novela no se basa exclusivamente en ver el día a día de Addie y mostrar lo que la hace diferente. Es verdad que uno de los objetivos principales es que, tanto a través de ella como de Keedie, comprendamos mejor lo que es ser autista, pero la autora añade otros elementos que ayudan a crear tramas complementarias.

Durante una clase, Addie descubre que en Juniper, la localidad en la que vive, fueron perseguidas varias mujeres durante la época de la caza de brujas. Cuando investiga sobre ese asunto, ve que esas mujeres fueron condenadas únicamente por ser diferentes. Tener pensamientos o comportamientos inusuales, ya era una excusa para que fueran acusadas de brujería, así que... ¿adivináis por qué Addie ve relación entre esos hechos y su propia situación? No es que crea que la van a condenar ni a ejecutar, pero sí ve que siempre ha habido gente perseguida por el simple hecho de no encajar con los demás, y eso le afecta. A lo largo de toda la novela, vemos cómo va viendo paralelismos entre su vida y la de esas mujeres y cómo intenta que conseguir que se haga algo para homenajearlas.


Vi original cómo la autora va desarrollando ese aspecto de la trama para que vayamos conectando dos temas (autismo y caza de brujas) y para que veamos que, siendo dos cosas totalmente diferentes, su esencia es similar en varios detalles. Yo me enganché a las indagaciones de Addie y a su objetivo de querer lograr que su pueblo reflexionara sobre lo que ocurrió. Al ser una niña, y siendo encima considerada por muchos incapaz de tomar sus propias decisiones solo por ser autista, la misión de Addie no es nada fácil, así que por eso hay algo de incertidumbre a la hora de ver qué rumbo tomará todo.

Para que no nos alejemos de la realidad, también nos ocupamos de asuntos aparentemente rutinarios, y ahí es donde vemos cómo la tratan varios compañeros y los problemas que tiene con una cría insolente (que sí, que yo sé que criticar a esa niña también está mal, pero es ésa no es que sea diferente, es que es mala de verdad y muy cruel en varios instantes). Eso sí, no todo es malo, también tiene una amiga nueva con la que da gusto ver cómo desarrolla un vínculo muy bonito. 

Lo que no me convenció fue todo lo relacionado con la familia de Addie. Los padres están muy desdibujados, sus apariciones parecen cameos y apenas conocemos sus personalidades y lo que fue para ellos tener dos hijas autistas. Es más, ni siquiera nos adentramos en su lucha por conseguir que las trataran como personas normales. Keedie, que es quien también es autista, sufre y emplea todas sus energías en apoyar a Addie, pero nunca le prestamos una verdadera atención a ella. A lo largo de la lectura, Keedie va dando muestras de esconder algo y resulta preocupante la tristeza que parece ir embargándola, pero no se le da el protagonismo que merece. A última hora, la autora decide resolver los interrogantes sobre ella, pero da la impresión de que buscó una respuesta rápida para darle un carpetazo rápido a todoy no complicarse la vida. Keedie podría haber aportado muchísimo a la historia y, sin embargo, queda demasiado relegada. En cuanto a Nina, la otra hermana, se la pinta como alguien superficial y poco considerada, pero cuando la conocemos mejor, va dando sorpresas. Lamentablemente, tampoco se le da la importancia suficiente, y considero que se le prestó poca atención a sus sentimientos, los cuales hubieran sido interesantes de analizar en un punto concreto de la historia. Como veis, la familia en general despertó mi interés, el problema es que creo que no se les saco provecho.

La novela está clasificada como middle grade, así que está destinada principalmente a un público de 10-14 años, o al menos esas son las edades para las que a mí me encajan mejor. Por ese motivo, creo que la autora no quiso ser ni muy dura ni increíblemente suave. Hay instantes crueles en la historia, pero no llegan a ser bestiales. Además, da la sensación de que se intenta transmitir el mensaje de que se puede superar casi cualquier complicación. Asimismo, aunque también se trata el bullying y las injusticias, nunca se vuelve un libro totalmente oscuro. A mí me faltó que el factor emotivo fuera mayor.  A pesar de encariñarme con Addie y con otros personajes, sentí que la trama me podría haber golpeado más fuerte si se hubiera ahondado más en determinados aspectos.

Aún así, lo recomiendo. No llega a las 200 páginas y tiene un ritmo muy bueno, es más,  no os miento si os digo que me leí medio libro de una senada. Sentí ternura, rabia, alegría y compasión mientras leía, y tengo claro que es una obra que es imposible odiar. Puede que no sea perfecta para un público adulto porque, debido a nuestra experiencia como lectores, estamos acostumbrados a encontrarnos con cosas más desgarradoras (o no, realmente es algo que depende de lo que cada uno ha leído a lo largo de su vida), pero si os pasa como a mí, al menos no os dejará indiferentes. Por mi nivel de exigencia actual, necesito ver bien trabajados todos los aspectos para quedar totalmente satisfecha, pero al menos sí que reconozco que esta obra consigue dejar el mensaje de que es necesario educar a niños y adultos para que no rechacen a alguien solo por ser diferente. Por tanto, y solo por querer inculcar algo de tan vital importancia, merece que le deis una oportunidad si tenéis ocasión.

Valoración del libro: 7/10 "Una historia cuya importancia radica principalmente en el mensaje que quiere transmitir. Gracias a su protagonista, es posible conocer mejor lo que significa ser autista y lo triste que resulta tener que fingir ser "normal" solo para que no se metan contigo. El principal punto negativo es lo relegados que quedan varios personajes secundarios que podrían haber enriquecido más la trama. En todo caso, es una lectura que atrapa y que deja una buena impresión"

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.

sábado, 4 de diciembre de 2021

Los últimos días de Clayton & Co., Francisca Solar

TÍTULO: LOS ÚLTIMOS DÍAS DE CLAYTON & CO
AUTORA: FRANCISCA SOLAR

«Si no puede distinguir quién respira y quién no, el retrato es un Clayton & Co.»

A fines del siglo XIX, en la desaparecida localidad de Atlas, la joven Abigail Clayton era reconocida por el curioso talento de fotografiar a los muertos. Una habilidad que cuidaba un aterrador secreto: los protagonistas de sus imágenes le susurraban secretos sobre los vivos. Personas de todo el país viajaron a conocer a la “médium Clayton”; recibió a campesinos y diplomáticos, ayudó en casos legales y policiales, hasta que una acusación de demencia y un escabroso homicidio terminaron con su corta carrera. “Bruja, loca, asesina”, dicen que estuvo encerrada más de una década en el sótano de un sanatorio antes de que la tuberculosis y el olvido la mataran. Dicen muchas cosas sobre ella. Sin embargo, lo único claro, es que la verdadera historia de quienes retrataba se escondía en el susurro de los fantasmas o detrás del clic de una de sus fotos.

Ficha técnica completa aquí)

OPINIÓN PERSONAL

Una historia que va de menos a más y que consigue acabar resultando inquietante. Conocí este libro gracias a una reseña en el blog "La Biblioteca de Bella", la cual podéis ver aquí. Su administradora es Melania (o Seveth, que es el nombre con el que comenta), quien hace entradas que resultan muy amenas y hasta suele sorprenderme con historias cuya existencia desconocía, así que ésa es una de las razones por las que me encanta leer lo que publica. Cuando dio su opinión sobre "Los últimos días de Clayton & Co", me llamó muchísimo la atención el tipo de trama y la tensión que parecía tener, por lo que no dudé en apuntármelo. Hace poco, la ebiblio de mi CCAA me sorprendió al ponerlo de novedad, así que me lancé de inmediato a cogerlo. Debo decir que hubo una parte durante la primera mitad en la que os prometo que quise abandonarlo, pero luego todo cambió...

1904. Hospicio de Viña del Mar (Valparaíso.- Chile).- En el primer capítulo conocemos a Abigail Clayton, la protagonista, encerrada en un centro que más bien parece un infierno. Lleva 15 años allí y su estado es deplorable, pero alguien está a punto de visitarla y de cambiarlo todo. Por primera vez en mucho tiempo, Abigail conseguirá emocionarse y tener un pequeño instante de luz entre tanta oscuridad... ¿por qué está Abigail ahí? ¿de verdad perdió la razón? ¿qué cosa tan grave hizo como para que nadie se haya preocupado por ella en tanto tiempo?... Tras un inicio tan intrigante, toca viajar al pasado y ver qué ocurrió...

1889. Atlas (Chile).- Abigail solo tiene 14 años, pero ya sabe lo que es el sufrimiento extremo. Está casada con el doctor Emmett Clayton, un hombre 35 años mayor que ella, y tiene que soportar constantemente sus insultos y sus malos tratos. Su padre acordó antes de morir su matrimonio para que no quedara desamparada, pero Emmett se limita a humillarla y ni siquiera ha sido su apoyo tras haber dado a luz prematuramente al hijo de ambos, el cual nació muerto. Sin embargo, gracias a Abigail y a su maestría para sacar fotos, Emmett creó el estudio Clayton & Co., especializado en fotografías mortuorias. Él se encarga de intentar llevarse el mérito de todo, pero es Abigail quien realiza los retratos. Junto a ella colaboran Sam, quien se encarga de maquillar y adecentar a los cadáveres, y la marquesa Alexandra, una aristócrata que disfruta ejerciendo de relaciones públicas del estudio. Ellos dos sí aprecian a Abigail, pero disimulan para no sufrir la ira de Emmett. Sin embargo, lo que ninguno sabe es que Abigail no solo hace fotos, sino que también puede comunicarse con aquellos que aparecen en ellas... aunque ya estén muertos...

Lo primero que vemos es a los miembros del estudio Clayton & Co en plena faena. Se encuentran preparando la fotografía de una fallecida y descubrimos cuál es el protocolo que siguen y cómo se desarrolla la sesión.

Yo sabía de la existencia de este tipo de fotografías, pero nunca había leído nada sobre el tema ni me había planteado la complejidad que podría existir detrás de una fotografía en la que se pretende que la persona fallecida parezca lo más viva posible. Cuando todo esto era descrito, mi interés era enorme porque, más allá de que todo sea algo tétrico, me resultaba llamativo. Además, aquí las explicaciones son bastante profesionales y, aunque es cierto que puede dar cierto asco conocer algunos detalles, realmente no había forma de maquillarlo.

Se intenta que se vea esto como un recuerdo entrañable que algunas personas deseaban tener de los fallecidos, pero no se habla de ello intentando obligarte a que pienses lo mismo. Personalmente, sería totalmente incapaz de sentarme al lado de un muerto para hacerme una foto con él, pero he buscado en internet ejemplos de este tipo de fotos y me ha impresionado muchísimo el hecho de que mucha gente las veía como algo normal y el fallecido parecía uno más entre los vivos (también las hay menos sutiles y se ve directamente el ataúd abierto y el fallecido/a posando solo o acompañado). Y bueno, sé que en algunos contextos se siguen haciendo en la actualidad, pero no voy a irme por las ramas... Sea como sea, el caso es que creo que el libro supo dar a conocer este tema y que se entienda para qué se utilizaban estas fotos y cómo se hacían.

Ahora os estaréis preguntando la razón por la que quise abandonarlo, ya que de momento no he dicho nada negativo. Pues bien, el motivo fue que tras los primeros capítulos hubo unas páginas en las que la autora se desvió totalmente de lo de las fotografías y de la historia de Abigail. De repente le dio por ponerse a describir la localidad de Atlas, sus calles, su estructura administrativa y otros detalles de relleno sobre la vida y el día a día de personajes secundarios. Yo no entendía el propósito de todo esto, pues lo que ocurría en el estudio Clayton & Co era lo que sustentaba la trama, no hacía falta añadir todo ese relleno decorativo que no aportaba nada. En esa parte me desmotivé totalmente y fue cuando quise abandonarlo, pero recordé la reseña de Melania y supe que eso tenía que acabar rápido ya que ella comentaba cosas que yo todavía no había visto. Y, afortunadamente, así fue, pues la autora volvió a retomar correctamente la historia de Abigail y empezó a añadir elementos para darle más tensión a la trama.

En todo caso, quiero aclarar que  la historia no va únicamente de sacarle fotos a muertos y ya está. Como dije anteriormente, Abigail puede comunicarse con ellos durante un breve instante tras realizar sus fotografías. Ella lo odia, no soporta esa horrible sensación que la embarga cuando el fantasma de esa persona susurra algo en su oído y hace que su cuerpo pierda el control por el miedo. Encima, Emmett no duda en castigarla severamente si hace algo mal, así que es como una doble amenaza. Pero... ¿y si su don o maldición es clave para ayudar a otras personas? Abigail no quiere hacerle daño a nadie, simplemente quiere ofrecer consuelo, pero sus buenas intenciones podrían convertirse en su mayor condena...

La trama se va volviendo cada vez más oscura, es inevitable compadecerse de Abigail y desear poder defenderla de los ataques que sufre. En el fondo, es una niña que nunca ha podido ser libre. Adoré a personajes como Alexandra y Sam que siempre intentaban confortarla, y odié a muerte a Emmett y su crueldad. Lo que Abigail va oyendo gracias a su don también genera momentos de intriga y es fácil engancharse a la lectura para ver cómo reaccionarán otras personas a lo que ella descubre. Aunque hay un caso concreto que será el que marque el destino de Abigail, también vemos otros que sirven para ir abriendo el camino ante lo que ocurrirá, y todos ellos saben tener un toque lo suficientemente enigmático para que queramos saber cómo acabarán. 

Como protagonista, Abigail se va creciendo. A medida que la vamos conociendo, vamos notando cada vez más su opresión y su anhelo de querer encontrar cierta paz. A pesar de lo sometida que está, no es una chica previsible e irá dando pequeñas sorpresas cuando quiera ayudar a otras personas (aunque sepa que eso supondrá ser castigada)


En la recta final es cuando su personaje da el gran golpe... me dejó sin palabras y quedé admirada ante la originalidad de la autora para llevarla al límite y crear una de las escenas más impactantes que he leído nunca. 

Si no fuera por el bache que para mí tuvo en libro al irse por las ramas en algunas páginas, creo que lo hubiera considerado casi perfecto. Suele ser muy complicado que yo vea algo que me inquiete en una lectura, ya que ni en las de terror suelo impresionarme demasiado, pero creo que ésta supo sacarle partido a lo de la fotografía mortuoria añadiéndole el toque sobrenatural. Estuve cerca de tener escalofríos con el ambiente tan tenebroso que se creó en algunas escenas y lo bien manejados que estuvieron los personajes en ellas.

El desenlace cierra todos los frentes abiertos, pero en el último instante abre uno nuevo, el cual considero que da pie para una continuación. Se puede considerar que esta novela es  autoconclusiva, pero no sería raro que a la autora le diera por sacarle provecho a lo que ocurrió al final y creara una secuela que fuera un thriller sobrenatural... no digo más para evitar spoilers, pero yo estaría encantada de reencontrarme con varios personajes. 

Si buscáis una lectura de esas que te hacen mirar con desconfianza cualquier sombra que haya a vuestro alrededor mientras leéis, ésta es una buena opción. Mezcla bien el realismo con asuntos paranormales, te hace reflexionar sobre la delgada línea que puede haber entre la cordura y la supuesta locura, te mantiene en vilo con algunos interrogantes, te estremece con algunas escenas y te hace tener un subidón de adrenalina cuando varios personajes inician una carrera a contrarreloj para intentar evitar lo inevitable.

Valoración del libro: 8/10 "El inicio atrapa, pero luego tiene un bajón importante. Afortunadamente, la remontada no tarda en llegar y la historia acaba atrapando y hasta dando algo de miedo en ciertos instantes. La trama usa como base el tema de la fotografía mortuoria, algo que por sí solo puede resultar inquietante, pero la autora le añade un toque sobrenatural que lo vuelve todo aún más estremecedor. Abigail es la protagonista principal y su personaje tiene un gran desarrollo. Hay algún que otro giro inesperado y es fácil mantener el interés ante lo que va ocurriendo. Las últimas páginas son las mejores y te dejan con ganas de que se escriba una continuación para seguir sacándole partido a algo que sucede al final"

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.

sábado, 27 de noviembre de 2021

El caso Hartung, Søren Sveistrup

TÍTULO: EL CASO HARTUNG
TÍTULO ORIGINAL: KASTANJEMANDEN
Autor: Søren Sveistrup

El primer martes de Octubre, Rosa Hartung vuelve a su trabajo como ministra de asuntos sociales después de un año de ausencia, al haber vivido una situación dramática: la desaparición de su hija de 12 años. Linus Berger, un joven que sufre de una enfermedad mental, confesó haber matado a la chica, pero es incapaz de recordar donde quemó las varias partes del cadáver, que fue desmembrado. El mismo día que Rosa vuelve al parlamento, se encuentra el cadáver de una joven madre soltera, que ha sido brutalmente asesinada en su casa, en un suburbio de Copenhague – ha sido torturada y le han cortado una mano. La joven investigadora Naia Thulin es informada al respecto, y junto con Mark Hess, que acaba de ser expulsado de la sede de Europol en La Haya, son enviados a investigar el caso. Al llegar al lugar del crimen, encuentran una figura de un hombrecito hecha con castañas. Parece que el muñeco está ocultando un secreto, aunque esto se atribuye a una coincidencia. Cuando otra mujer es asesinada –y en este caso, el cadáver de la víctima se encuentra con ambas manos cortadas- y a su vez se encuentra en el lugar del crimen otro muñeco hecho con castañas, Thulin y Hess empiezan a sospechar que hay una conexión entre el caso Hartung, las mujeres asesinadas y un asesino que está extendiendo el miedo a lo largo del país. Empieza entonces una carrera contra el tiempo, ya que todo apunta a que el asesino cumple una misión que está lejos de terminar.

(Fuente: Roca Editorial 
Ficha técnica completa aquí)


OPINIÓN PERSONAL

Me ha resultado bastante entretenido, pero no lo considero inolvidable ni excesivamente especial. Vi algunas promos de su adaptación en Netflix y decidí darle una oportunidad. Como estaba en la biblioteca de mi ciudad, no perdía nada por lanzarme con su lectura, y encima me animé aún más al buscar opiniones y encontrar varias muy positivas. Finalmente, no he coincido del todo con ellas, pero al menos no me arrepiento de haberlo leído. De verdad que yo no lo he considerado malo, simplemente es que hay aspectos que no me han convencido del todo.

El libro empieza muy bien, ya que no se anda con rodeos y nos encontramos unas escenas inquietantes y un primer crimen que claramente será clave más adelante. Ahí vemos a un policía acudir a un aviso, y lo que él creía que sería un incidente sin importancia, acaba siendo el escenario de una masacre, pero lo peor es que él también encontrará la muerte allí. Después de eso, damos un salto de un par de décadas en el tiempo y llegamos al presente. Ahí los sucesos también comienzan siendo inquietantes, pero es la actitud de los personajes lo que lo estropea todo un poco.

Como protagonistas principales tenemos a Thulin y a Hess

Thulin considera soporífera la división de la policía en la que trabaja y quiere ser trasladada al área de la ciberdelincuencia. Para su desgracia, tiene que conseguir que su jefe tramite el papeleo, y hasta entonces debe aguantar lo de estar ocupándose de delitos que no le resultan motivantes. Su personaje no cae mal, el problema es su frialdad y lo poco que parece importarle su trabajo.

Hess es el típico agente que, aunque parece efectivo, es considerado una carga por su falta de capacidad para obedecer. La Europol le ha dado la patada temporalmente y por eso se ha visto obligado a volver a trabajar en una comisaría de Dinamarca. Le toca hacer equipo con Thulin, algo que a ninguno de los dos le hace excesivamente feliz porque ambos preferirían ir por libre.

A pesar de que parecen dispuestos a ignorarse lo máximo posible, un hecho hará que todo se tambalee: una mujer ha sido salvajemente asesinada y, en un muñeco de castañas encontrado a su lado, ha aparecido una huella de Kristine, la hija de Rosa Hartung, una ministra del gobierno danés. 

Ese hallazgo resulta totalmente ilógico, pues Kristine fue presuntamente asesinada meses antes. Solo tenía 12 años y un hombre confesó haber abusado de ella y haberla descuartizado. Sin embargo, sus restos nunca aparecieron... ¿murió realmente Kristine? ¿qué relación podría tener ella con la mujer a la que acaban de matar? ¿estamos ante un asesino en serie? ¿es lo de la huella de Kristine un mero distractor?...

Sin duda, los interrogantes iniciales que plantea la historia son bastante potentes. El autor no maquilla la crueldad del asesinato que ejerce de detonante y consigue engancharnos con la inexplicable conexión entre ese suceso y el otro crimen que vimos en el prólogo. Además, todo el misterio que rodea a lo de Kristine también ayuda a que la lectura sea adictiva. 

Lo que chirría es la actitud tan poco profesional de absolutamente todo el cuerpo de policía. Solo Hess, que aparentemente es el más pasota, parece querer fijarse en los detalles y encontrar respuestas para todo aquello que no le encaja. Si no fuera por Hess, aquí todo el mundo hubiera hecho un informe rápido del crimen y hubiera culpado al primero que tuviera pinta de ser sospechoso. La mayoría de agentes, incluida Thulin, muestran una desgana brutal. Unos porque no quieren complicarse la vida admitiendo que pasa nada extraño, y otros porque no quieren aceptar que la investigación de lo de Kristine pudo tener fallos importantes. 

Siendo Thulin la otra protagonista junto a Hess, yo esperaba un poco más de curiosidad por su parte, pero ella parece querer ignorar pruebas y solo cede cuando Hess se pone muy plasta y la obliga a mirar más allá de sus narices.

Aunque la narración es amena, para avanzar en la trama no ayuda el hecho de que únicamente Hess quiera indagar un poquito más que los demás. Como todos le dicen que no moleste, él mismo decide a veces no ser insistente y regodearse nuevamente en sus ganas de ser invisible y volver lo más pronto posible a la Europol. Encima, a Thulin se le mete entre ceja y ceja un sospechoso concreto y, aunque tiene motivos que respaldan ligeramente sus teorías, ese empecinamiento y sus ganas de ignorar lo de Kristine resultan molestas. Que se den otros crímenes es la clave para que la actitud de la policía adquiera algo más de profesionalidad

Aunque Thulin y Hess son los narradores de la mayoría de capítulos, también tenemos otros protagonizados por personajes como Rosa Hartung o  su marido Steen. Sin embargo, a mí sus reflexiones o aportaciones no me parecían muy provechosas porque también demostraban terquedad a la hora de contemplar otras opciones respecto a lo que pudo pasarle a su hija.

Está claro que lo ocurrido con Kristine tiene relevancia, pero vamos recordando su caso de manera muy anecdótica. Creo que abordarlo de una forma más detallada hubiera sido mejor, ya que, a pesar de que se dice que fue muy mediático y que trabajaron como locos para saber qué le pasó, realmente se ven puntos débiles desde el principio y cuesta creer que nadie viera los errores que se dieron. 

El gran punto fuerte de la novela es la agilidad para pasar de un suceso a otro. Tengamos en cuenta que tiene 524 páginas, así que esa fluidez es muy de agradecer para que la lectura no se haga eterna. En términos generales, incluso cuando los personajes están más desganados, siempre ocurre algo que ayuda a que surja un nuevo interrogante, lo cual también supone un aliciente para querer seguir avanzando. 

La forma en la que se va atando cabos es correcta. No en lo del pasado (cuando hablamos sobre lo de Kristine), pero sí en los crímenes del presente. Una vez que los protagonistas ya se van tomando en serio lo de ir analizándolo todo, es coherente la manera en la que los descubrimientos se van originando. 

En la recta final es cuando los acontecimientos toman un ritmo más vertiginoso. Ahí es inevitable leerse las últimas páginas de un tirón para saber qué sucedió realmente con Kristine y la implicación inesperada que pudo tener cierto personaje (incluso sin que ese personaje fuera consciente de ello...). Mi queja en esa parte es que se dan varias casualidades que resultan muy convenientes para que la trama coja un rumbo concreto. En cierto modo, veía hasta forzadas dichas casualidades

El cierre es autonclusivo respecto al caso. No quedan dudas y el autor zanja todos los frentes abiertos. Es más, hasta consigue crear impacto con lo brutales que resultan algunos sucesos. Sin embargo, en otros aspectos no es tan autoconclusivo y podría ser considerado el principio de una saga policíaca. No solo porque quedan cosas en el aire en relación al vínculo que mantendrán algunos personajes en el futuro, sino también porque hay sucesos concretos que fueron nombrados de pasada y que podrían explorarse más. 

Adaptación

Estrenada en Netflix en 2021, es una serie que se compone de 6 episodios

Cuenta con Danica Curcic en el papel de Thulin y Mikkel Boe Følsgaard en el de Hess.

He visto opiniones para todos los gustos, aunque en general parece que el libro es más alabado. No tengo Netflix, así que no la he visto y no puedo opinar. 

Si alguien sí que la ha visto y quiere comentar qué impresión le dejó, me encantará conocerla :-)


Valoración del libro: 7/10 "Tiene enganche y la lectura resulta amena, pero las actitudes de los personajes y lo convenientes que son algunos hechos le restan puntuación. Es innegable que la narración es fluida y que el autor sabe mantener el misterio e ir creando interrogantes para que la trama no decaiga, pero hay varias ocasiones en las que, de manera fortuita, se dan casualidades algo cuestionables. Me hubiera gustado ahondar mejor en algunos aspectos, pero admito que me sorprendió en algunos detalles. Aunque deja cerrados todos los interrogantes del caso, tiene pinta de ser el principio de una saga policial. En todo caso, puede leerse perfectamente siendo considerado un libro autoconclusivo".

Todo lo expresado anteriormente es mi opinión, esto no significa que esté en contra de otros puntos de vista u otro tipo de opiniones. Si queréis preguntar algo o queréis dar vuestra valoración, no dudéis en dejar vuestro comentario, siempre que lo hagáis de modo respetuoso.